En Yasy Cañy, Canindeyú, un grave atentado con explosivos se registró en la estancia Biogramos donde un artefacto explosivo fue colocado en el camino utilizado diariamente por Osmar Tamary, administrador del establecimiento. Según relatos recogidos por los intervinientes, la detonación se produjo poco después de que Tamary pasara por el sitio, salvándose de milagro y resultó ileso.
Atribuyen este ataque a supuestos «sin tierras», y según los empleados de la estancia, no es la primera vez que ocurre una situación de esta naturaleza.
Según los trabajadores, estas personas llevan años atrincherados en sectores de la estancia Biogramos, Sanabria Cue y el establecimiento San Rafael, y los hechos violentos en la zona se han repetido, generando constante temor e inseguridad.
Pese a las múltiples denuncias presentadas y a algunas detenciones realizadas, las autoridades aún no han logrado ingresar plenamente al área, debido a informaciones que indican que los ocupantes estarían fuertemente armados. El atentado ocurre además a pocas horas de la acusación fiscal contra Rubén Villalba, vinculado a la masacre de Curuguaty ocurrida en el año 2012.