La SENAD, en coordinación con el Ministerio Público, ejecutó una incursión en la Colonia Piray, distrito de Capitán Bado, departamento de Amambay, donde semanas atrás ya se había detectado y destruido una megazona de producción compuesta por varias parcelas interconectadas de marihuana.
En esta nueva fase operativa, Agentes Especiales ingresaron al sector y lograron ubicar campamentos clandestinos que funcionaban como bases logísticas de producción, dotados de infraestructura completa: generadores eléctricos, equipos frigoríficos, heladeras y equipamientos destinados a sostener un esquema de elaboración a gran escala, con estándares propios de estructuras criminales especializadas, incluso empleando cultivo mecanizado.
Producción de cannabis de alta concentración y elevado valor en el mercado ilícito
Las evidencias permitieron confirmar que en el lugar se elaboraban variedades concentradas y de alto costo, específicamente:
Dry Hash: concentrado obtenido mediante la separación en seco de los tricomas de la planta, generando un producto con alta concentración de THC.
Ice: concentrado producido mediante procesos con agua fría y filtrado especializado, lo que permite obtener una sustancia más refinada y de mayor potencia.
Ambos productos están dirigidos a segmentos selectos del mercado ilícito en el Brasil, donde facciones criminales se encargan de su distribución y comercialización.
De acuerdo con estimaciones de inteligencia, en el mercado brasileño estas variedades pueden alcanzar valores que oscilan entre 1.000 y hasta 4.000 dólares por kilogramo, dependiendo del nivel de pureza y concentración, lo que evidencia el significativo margen de rentabilidad que impulsa este tipo de producción.
Se presume que en esta zona se generaban volúmenes importantes de estos derivados, consolidando el enclave como un punto estratégico dentro del esquema criminal transnacional.
Presencia del Ministro en zona operativa
El ministro de la SENAD, Abg. Jalil Rachid, se trasladó hasta el área intervenida en la mañana de hoy para acompañar la incursión y verificar personalmente el desarrollo de las tareas operativas, reafirmando el compromiso institucional en la lucha frontal contra las estructuras dedicadas a la producción y tráfico de drogas.