En el marco de las conmemoraciones por el Día de la Mujer Paraguaya y la proximidad del 8 de marzo, la senadora Esperanza Martínez (Partido Participación Ciudadana) lanzó una dura crítica contra las estructuras de poder que perpetúan la violencia laboral en el ámbito sanitario.
Durante la sesión ordinaria de la Cámara Alta, la legisladora rompió con el protocolo de los habituales «homenajes poéticos» para denunciar formalmente graves casos de acoso en la salud pública, transformando la efeméride en una demanda de acción política concreta.
La parlamentaria manifestó su firme respaldo a tres médicas residentes de la cátedra de Cirugía del Hospital Nacional de Itauguá, quienes presentaron denuncias por acoso laboral y de otra índole.
Martínez señaló directamente a las jerarquías médicas —específicamente a jefes de servicio y de residentes— como responsables de un sistema de sometimiento que calificó como perverso y reprochable.