Con una implementación del 100% el año pasado y un respaldo pleno de docentes, padres de familia y estudiantes de todo el país, el programa de alimentación escolar Hambre Cero está consolidado y en condiciones de arrancar el 2026 con la provisión desde el primer día de clases, afirmó el ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas.
En conversación con los Medios del Estado, el ministro anunció que la próxima semana tendrá una reunión con las empresas adjudicadas al programa para ajustar todos los detalles y arrancar «con toda la fuerza y dedicación» la provisión de los alimentos, «exigiendo el cumplimiento del contrato con calidad, en tiempo y forma».
Expresó su confianza de que Hambre Cero se implmentará sin incovenientes desde el primer día de clase, a fin de que los niños y niñas tengan el desayuno, almuerzo y merienda en sus escuelas.
«Estamos seguros no va a tener ningún tipo de inconveniente. Por parte nuestra vamos a estar poniendo todo el empeño y vamos a estar haciendo el control estricto para que las empresas cumplan», dijo.
Rojas destacó que Hambre Cero «ya se ha instalado en la comunidad educativa de todo el país» y cuenta con el apoyo y el respaldo de todos los docentes directores, padres de familia y también de los niños.
«En el año pasado llegamos a 1.050.000 en todo el país. Este año estamos preparados para responder al aumento de la población estudiantil debido a la migración de chicos que van de escuelas subvencionadas a escuelas públicas», dijo estimando esa migración en unos 15.000 a 20.00 estudiantes.
«Estamos en condiciones de asegurar la sostenibilidad del programa, desde el primer día de clases hasta el último día, que son más o menos 180 días calendarios sin interrupción», afirmó.
Impacto más allá de las escuelas
El ministro resaltó que Hambre Cero ha generado también un fuerte impacto en la cantidad de fuentes de trabajo a nivel comunitario, así como el estímulo a la agricultura familiar y las mipymes, que proveyeron productos por más de 75 millones de dólares el año pasado.
El programa también produce una ahorro importante en el gasto familiar ya que cuando los hijos comen en la escuela permite disminuir el gasto para la elaboración de alimentos en el hogar, valoró. Fuente: Ip