Este lunes, un Tribunal de Apelación resolvió confirmando el rechazó del pedido de “tutela jurisdiccional” presentado por la defensa del pastor José Insfrán, procesado en el marco del operativo A Ultranza Py. Con esta decisión, el hermano de Miguel Ángel Insfrán continuará recluido bajo un régimen de máxima seguridad, pese a las denuncias de supuesto trato inhumano formuladas por su defensa.
Los camaristas concluyeron que no existen elementos que justifiquen modificar lo dispuesto por el juzgado de Ejecución y sostuvieron que la prisión preventiva se cumple conforme al reglamento penitenciario vigente. Señalaron además que, aunque la causa se encuentra en etapa de juicio, persiste el riesgo de obstrucción al proceso, atendiendo a la complejidad del caso y a la naturaleza de los hechos investigados.
El Tribunal remarcó que en procesos vinculados a estructuras criminales organizadas se mantienen vigentes los riesgos de fuga o interferencia en la investigación, debido a la eventual capacidad de acceder a contactos externos o influencias que puedan entorpecer el avance judicial. En ese contexto, consideraron adecuada la continuidad del régimen de seguridad aplicado.
Por su parte, el abogado Nelson López sostuvo que su defendido se encuentra recluido en el Módulo 8 del Centro de Reinserción Social Martín Mendoza, destinado a internos considerados peligrosos, y denunció que recibe un trato degradante e inhumano. La defensa afirmó que la situación vulnera la presunción de inocencia, al tratarse de una persona con prisión preventiva y sin condena firme.