La Justicia elevó a juicio oral la causa contra Armando Javier Rotela y otros tres acusados por el amotinamiento de 2023 que mantuvo en vilo al penal durante 17 horas.
La jueza penal de garantías Clara Ruiz Díaz resolvió enviar a juicio oral y público la causa contra Armando Javier Rotela, sindicado como líder del “Clan Rotela”, junto a otros tres procesados, por su presunta participación en el violento motín registrado en 2023 en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú.
El juzgado admitió en su totalidad la acusación del Ministerio Público, que atribuye a los imputados los hechos punibles de toma de rehenes, motín de internos, hurto especialmente grave y asociación criminal. El caso se remonta al 10 de octubre de 2023, cuando internos habrían actuado bajo órdenes directas de Rotela para iniciar una revuelta dentro del penal.
Según la investigación, el líder criminal exigía la presencia de la prensa para desmentir al entonces ministro de Justicia sobre el presunto secuestro y asesinato del interno Oliver Lezcano. En ese contexto, los reclusos tomaron el control del portón 6, armados con armas blancas y celulares, quemaron colchones, provocaron destrozos y lanzaron amenazas contra autoridades penitenciarias.
Durante el episodio, el entonces director del penal, Luis Esquivel, fue reducido por los internos, declarado rehén y herido con dos cortes en la espalda. En total, 23 funcionarios quedaron retenidos por los amotinados, quienes incluso sustrajeron armas de la armería, entre ellas escopetas, pistolas y lanzagranadas, tras cortar el suministro eléctrico.
El control interno del penal se extendió por horas, con amenazas constantes de ejecutar a los rehenes. La crisis derivó en negociaciones con el entonces viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel Nicora, quien exigió pruebas de vida de los retenidos.
Finalmente, tras una videollamada en la que el director Esquivel confirmó que seguía con vida, se ordenó el retiro de las fuerzas públicas del recinto. Los rehenes permanecieron privados de libertad durante aproximadamente 17 horas, hasta ser liberados en la tarde del 11 de octubre.
Con la elevación de la causa a juicio oral, uno de los episodios más críticos de la crisis penitenciaria reciente en Paraguay se encamina a una nueva etapa judicial.