El presidente Santiago Peña aseguró que Paraguay atraviesa uno de los momentos económicos más importantes de su historia y afirmó que, si el país mantiene el actual ritmo de crecimiento, en 10 a 15 años podría convertirse en “el país de mayor progreso y desarrollo de las Américas”.
Las declaraciones fueron realizadas tras la ceremonia religiosa por los 215 años de la Independencia Nacional, donde Peña defendió el modelo económico impulsado por su administración y destacó la estabilidad macroeconómica como base para alcanzar un mayor bienestar social.
“El Paraguay ha conquistado una estabilidad macroeconómica, pero el desafío es que eso llegue a la gente”, expresó el mandatario, señalando que en los últimos tres años se registró una importante reducción de la pobreza y la pobreza extrema.
Según datos mencionados por el Gobierno, la pobreza monetaria total cayó al 16% de la población en 2025, mientras que la pobreza extrema afecta actualmente a menos del 3% de los paraguayos, siendo la cifra más baja desde que existen registros oficiales.
Peña sostuvo que más de 480.000 personas lograron salir de la línea de pobreza gracias a políticas de generación de empleo y programas sociales focalizados en sectores vulnerables.
“Queremos que Paraguay avance. A veces esto se valora más afuera que adentro, pero no debemos perder la paciencia”, afirmó el jefe de Estado, insistiendo en que el crecimiento económico sostenido —superior al 4% durante tres años consecutivos— permitirá transformar al país en una potencia regional en las próximas décadas.