El senador Eduardo Nakayama lanzó duras críticas al tercer informe de gestión presentado por el presidente Santiago Peña ante el Congreso Nacional, al calificar el discurso oficial como una mezcla de logros reales con datos que, a su criterio, deben ser cuidadosamente verificados.
El legislador definió el balance del Gobierno como «una de cal y una de arena» y advirtió que existen cifras que generan serias dudas sobre su veracidad.
«Tenemos un desempeño macroeconómico importante, hay números que nos están favoreciendo, hay inversiones que se están instalando y una gran cantidad de ciudadanos del mundo que optan por quedarse en Paraguay», reconoció Nakayama.
Sin embargo, sostuvo que el Gobierno habría mezclado indicadores positivos con relatos y estadísticas difíciles de corroborar. El senador lamentó además que el informe presidencial no haya sido entregado con anticipación a los parlamentarios, impidiendo contrastar los datos antes de la exposición del mandatario.
Nakayama recordó que en informes anteriores del Ejecutivo ya se detectaron cifras posteriormente cuestionadas, particularmente en áreas como la titulación de tierras, y reclamó un debate más profundo sobre problemas que, según afirmó, quedaron relegados en el discurso presidencial, como la corrupción, la crisis en salud pública y las deficiencias en educación.
Para el legislador, el crecimiento macroeconómico no puede ocultar las falencias estructurales que siguen afectando a miles de paraguayos.