Esperanza Martínez exige una Contraloría independiente y advierte sobre el riesgo de concentración de poder

La senadora Esperanza Martínez reclamó que la Contraloría General de la República sea conducida con plena independencia del oficialismo y funcione como un verdadero contrapeso del Poder Ejecutivo. La legisladora expresó su preocupación ante la posibilidad de que el órgano de control continúe bajo influencia del Partido Colorado durante el proceso de elección de sus nuevas autoridades.

Martínez señaló que aún no analizó la nómina completa de candidatos, aunque adelantó que participará de las audiencias públicas previstas para conocer los perfiles de los postulantes antes de la designación. Sin embargo, sostuvo que el debate principal debe centrarse en garantizar que la Contraloría pueda quedar en manos de un sector independiente u opositor, como parte del equilibrio institucional necesario en una democracia.

«La pregunta es si el Gobierno está dispuesto a permitir un verdadero contrapeso», planteó la senadora, al argumentar que el Poder Ejecutivo administra la mayor parte del presupuesto nacional y, por lo tanto, requiere de un organismo de control con autonomía real para fiscalizar su gestión.

La parlamentaria también cuestionó la posibilidad de que tanto el contralor como el subcontralor pertenezcan al Partido Colorado, al considerar que ello podría comprometer la imparcialidad en las tareas de fiscalización. A su criterio, la concentración de poder en un mismo sector político debilita los mecanismos de control y favorece prácticas de carácter hegemónico.

Las declaraciones de Esperanza Martínez reabren el debate sobre la independencia de los órganos de control en Paraguay, en momentos en que el Congreso se prepara para definir a las próximas autoridades de la Contraloría General de la República, una institución clave para la supervisión y transparencia de la administración pública.