La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la Declaración N.º 1836, mediante la cual expresó su enérgico repudio a las recientes declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, por considerar que «distorsionan y minimizan» la dimensión histórica de la Guerra de la Triple Alianza. El pronunciamiento, impulsado por la Mesa Directiva y consensuado entre todas las bancadas, reafirma el compromiso del Congreso con la defensa de la memoria histórica y la soberanía nacional.
La reacción parlamentaria surge luego de que Lula afirmara que «un buen día Paraguay decidió invadir Brasil», atribuyendo al país el inicio del conflicto bélico. Para los diputados, estas expresiones desconocen la complejidad del proceso histórico y afectan la memoria colectiva del pueblo paraguayo. En ese contexto, el documento sostiene que la historia nacional constituye un patrimonio moral, histórico y cultural irrenunciable, estrechamente ligado a la identidad y dignidad de la República.
Además del rechazo a las declaraciones del mandatario brasileño, la Cámara Baja exhortó al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, a impulsar las gestiones diplomáticas para lograr la restitución del Cañón Cristiano y de otros trofeos de guerra pertenecientes al patrimonio histórico paraguayo. Los legisladores remarcaron que la defensa de la memoria histórica no contradice el fortalecimiento de las relaciones con Brasil, sino que debe sustentarse en el respeto mutuo, la verdad histórica, la buena fe y un espíritu de reconciliación entre ambos pueblos.