Los 20 fusiles incautados iban a bandas criminales de Brasil: cada arma vale hasta USD 10.000 en el mercado negro

Nuevos datos revelados en el marco de la Operación ARES indican que el cargamento de 20 fusiles de guerra incautado por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), y por el que fue detenido un agente de la Policía Nacional, tenía como destino presuntas facciones criminales que operan en Brasil. Según los informes de inteligencia, las armas serían comercializadas en el mercado ilegal a un valor aproximado de USD 10.000 cada una, lo que eleva el valor total del cargamento a unos USD 200.000.

Las investigaciones señalan que parte del lote corresponde a fusiles FA CETME calibre 7,62 mm, armamento de uso militar diseñado por el Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales (CETME) de España. Las inscripciones y escudos hallados en las culatas permiten presumir que varias de estas armas habrían pertenecido anteriormente a la Guardia Civil Española. Se trata de fusiles de alto poder de fuego y amplio alcance, cuyo uso está restringido para fines militares.

De acuerdo con los investigadores, este sería el tercer traslado realizado por la organización criminal utilizando el mismo modus operandi y una cantidad similar de armas largas. La hipótesis apunta a una estructura dedicada al tráfico internacional de armamento con destino a organizaciones delictivas en territorio brasileño, mientras las autoridades continúan profundizando las pesquisas para identificar a todos los integrantes de la red y determinar el origen exacto del arsenal incautado.