El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, respondió con dureza a las acusaciones formuladas por el intendente de Ciudad del Este y precandidato presidencial, Miguel Prieto, quien lo señaló de ejercer presuntas presiones sobre jueces y fiscales en el marco del proceso judicial por el caso Tajy. El dirigente colorado rechazó categóricamente las afirmaciones y aseguró que no tiene ningún vínculo con las autoridades judiciales que intervienen en la causa.
«Ni le conozco a este muchacho. No le conocía ni a su juez, ni a su fiscal», afirmó Alliana, al tiempo de señalar que recién supo quiénes eran los responsables del caso tras las denuncias públicas realizadas por Prieto. El vicepresidente sostuvo que el jefe comunal debería concentrarse en responder ante la Justicia por las numerosas causas que enfrenta y no atribuirlas a una supuesta persecución política.
Alliana también cuestionó el origen de las denuncias contra Prieto, afirmando que muchas fueron impulsadas por personas que integraron su propio equipo de confianza. «Tiene 46 denuncias por falta de transparencia. La mayoría son de sus exaliados y exfuncionarios, no de Pedro Alliana», expresó. Además, descartó cualquier temor a una eventual competencia electoral con el dirigente opositor. «No le tengo miedo; al único que le tengo miedo es a Dios», sostuvo.
El vicepresidente fue aún más crítico al minimizar el peso político de Prieto de cara a una eventual candidatura presidencial. «No voy a entrar en este juego de querer perseguirle. Si lo voy a ganar, lo voy a ganar en la cancha, como siempre lo he hecho», afirmó, agregando que considera a otros referentes de la oposición, como Efraín Alegre, adversarios de mayor envergadura política que el actual intendente de Ciudad del Este.