El presidente del Congreso, Basilio Núñez, anunció que en aproximadamente 15 días presentará el anteproyecto de Ley Antidespilfarro, una iniciativa que busca establecer una regla fiscal permanente para impedir que el Estado apruebe o sostenga presupuestos con un déficit superior al permitido por la Ley de Responsabilidad Fiscal. El objetivo central es garantizar el equilibrio de las cuentas públicas y que las consecuencias de un eventual desequilibrio recaigan directamente sobre la clase política.
De acuerdo con la propuesta, si el resultado fiscal se mantiene deficitario durante varios meses consecutivos, el Congreso dispondrá de un plazo determinado para corregir la situación. Si no lo hace, se activará automáticamente un mecanismo similar al «shutdown» de Estados Unidos, aunque adaptado a la realidad paraguaya.
Durante ese período se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, no podrán generarse nuevos gastos, adjudicar contratos ni incorporar funcionarios, además de suspenderse las transferencias discrecionales. Asimismo, dejarán de percibir sus salarios el presidente de la República, la vicepresidenta, ministros, secretarios, subsecretarios y legisladores nacionales.
El anteproyecto aclara que los servicios esenciales seguirán funcionando con normalidad. Entre ellos figuran el pago de jubilaciones y pensiones, las asignaciones familiares, el seguro de desempleo, los servicios de salud, la seguridad, la defensa nacional y el sistema penitenciario.
A diferencia del modelo estadounidense, donde el cierre del gobierno se produce por la falta de aprobación del presupuesto, la propuesta impulsada por Núñez establece que el detonante será un déficit fiscal sostenido, con el propósito de que el gasto no esencial del Estado y los salarios de las máximas autoridades sean los primeros en verse afectados para forzar el retorno al equilibrio fiscal