El senador Eduardo Nakayama impulsa un proyecto de modificación del Código Penal que busca elevar hasta 10 años de prisión la pena para quienes provoquen muertes en accidentes de tránsito mientras conducen bajo los efectos del alcohol o las drogas. El legislador cuestionó que actualmente numerosos casos terminen sin una respuesta penal acorde a la gravedad de las consecuencias y sostuvo que “las muertes quedan impunes porque el sistema penal lo permite”.
Durante el análisis de la propuesta, Nakayama puso como ejemplo el caso de Sanabria Vierci, donde un accidente de tránsito terminó con la muerte de una familia entera. El senador utilizó este hecho para graficar las consecuencias que pueden generar conductores que manejan en estado etílico y la necesidad de establecer sanciones más severas para este tipo de hechos.
La iniciativa fue debatida con representantes de la Organización Paraguaya de Cooperación Intermunicipal (OPACI), la Agencia Nacional de Tránsito y Seguridad Vial (ANTSV), el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), compañías de seguros y otros sectores vinculados a la seguridad vial. Nakayama manifestó su confianza en que el proyecto tendrá acompañamiento de sus colegas legisladores y remarcó la necesidad de dar una respuesta a las familias afectadas.
El senador sostuvo que no se trata únicamente de endurecer penas, sino de evitar que hechos que terminan con vidas humanas queden sin una consecuencia proporcional. La propuesta apunta así a modificar el tratamiento penal de los siniestros viales provocados por conductores que deciden manejar después de consumir alcohol o drogas.