El proyecto de Presupuesto General de la Nación 2027 llega al Congreso con una cifra récord de G. 166,3 billones, unos USD 25.700 millones, lo que representa un crecimiento del 11,2% respecto al presupuesto aprobado para 2026. Pero detrás del aumento de la cifra global aparece la discusión que puede marcar el debate político de los próximos meses: ¿cuánto de ese dinero está realmente disponible para atender los reclamos salariales de médicos, docentes y otros sectores públicos?.
El Gobierno sostiene que el margen es limitado. En el caso de los médicos, el ministro de Economía, Óscar Lovera, afirmó que conceder el aumento generalizado reclamado por el gremio tendría un costo estimado de entre USD 130 millones y USD 150 millones, razón por la cual el Ejecutivo considera inviable esa alternativa. En contrapartida, propone avanzar con un esquema de carrera y escalafonamiento que permita mejorar las remuneraciones de acuerdo con capacitación, antigüedad y otros criterios.
El problema es que buena parte del crecimiento presupuestario ya tiene destino asignado. El propio Ministerio de Economía explica que aproximadamente USD 1.200 millones del incremento destinado al Poder Ejecutivo se concentran en Salud, pero cerca del 78% de ese monto está destinado a cubrir deudas y compromisos acumulados con proveedores. Para medicamentos e insumos quedarían unos USD 260 millones adicionales. Es decir, el aumento del PGN no significa automáticamente que exista una bolsa de dinero disponible para nuevos salarios.
A esto se suma un dato que vuelve más compleja la discusión: el proyecto contempla para 2027 un déficit fiscal de hasta 3,9% del PIB, debido principalmente al tratamiento de obligaciones acumuladas, aunque el Gobierno plantea retornar al límite de 1,5% en 2028. Al mismo tiempo, proyecta un crecimiento de la recaudación tributaria del 8,2%, pero manteniendo la presión tributaria alrededor del 11,2%. En otras palabras, el Ejecutivo pretende aumentar el gasto sin recurrir a una suba de impuestos y con una situación fiscal que todavía exige cautela.