Tras las elecciones municipales, el senador Dionisio Amarilla, líder de Diálogo Azul del PLRA, volvió a cuestionar el rumbo del PLRA y recordó las advertencias que realizó durante la interna partidaria.
El senador Amarilla felicitó a quienes lograron llegar y expresó su respeto a quienes trabajaron y no obtuvieron el resultado esperado, pero inmediatamente puso el foco en la conducción partidaria. “¿De qué sirve meter con trampas miembros al Directorio si al final ni siquiera ayudan a los correligionarios?”, cuestionó.
Recordó que había pedido asignar responsabilidades por departamento y fortalecer el trabajo territorial, pero, según afirmó, “nada de nada”. También volvió a denunciar el fuerte sectarismo dentro del partido.
«Empeñé mi alma por los candidatos del PLRA. Inclusive tuve que asistir a candidatos que no surgieron de mi equipo, que fueron abandonados a su suerte por sus ‘líderes’ de la última interna, que directamente ni el celular les atendían por no proveerles unos pesos para costear sus gastos», afirmó.
“Yo les avisé. Les dije que la única lista que podía fortalecer al PLRA era la Lista 100”, sostuvo Amarilla, quien durante su candidatura a la presidencia del partido había planteado precisamente superar el sectarismo, recuperar la institucionalidad, fortalecer las bases y organizar territorialmente al liberalismo.
Su crítica cobra mayor fuerza después de los resultados municipales: la ANR obtuvo 187 intendencias y el PLRA 34 a nivel nacional. En Central, sin embargo, el liberalismo consiguió 8 intendencias, entre ellas Fernando de la Mora Amarilla también volvió a cuestionar la conformación del Directorio: “Les dije, prefirieron cargar 100.000 votos para tener una mayoría ficticia en el Directorio”.
Y cerró con una pregunta que resume su cuestionamiento a la conducción partidaria:
“¿Dónde estuvieron los miembros del Directorio?”
La discusión que plantea Amarilla es, en definitiva, si el PLRA necesita solamente mayorías internas o si esas mayorías deben traducirse en organización, presencia territorial y acompañamiento efectivo a sus candidatos y correligionarios.