El senador disidente Mario Varela afirmó que la ruptura dentro de Honor Colorado no es un hecho reciente, sino el resultado de diferencias que ya se venían desarrollando dentro del oficialismo. Según sostuvo, la existencia del denominado peñismo evidenciaba una división interna que ahora se manifiesta de manera más abierta.
“Esto no es una cuestión de ahora, esto ya se estaba incubando”, señaló el legislador al analizar el escenario político colorado. Varela insistió en que, al observar los distintos movimientos y acontecimientos dentro del oficialismo, se podía advertir que la fractura era un proceso que venía tomando forma desde tiempo atrás.
Por otra parte, el senador puso el foco en el programa Hambre Cero y en los recursos presupuestarios que moviliza. A su criterio, los más de US$ 600 millones vinculados a esta iniciativa representan un atractivo importante y podrían constituir un factor para buscar respaldo al sector del presidente Santiago Peña.
Las declaraciones de Varela se producen en medio de la reconfiguración interna del Partido Colorado y del debate sobre el futuro del oficialismo, en un escenario marcado por las diferencias entre los sectores y las definiciones políticas con miras a los próximos desafíos electorales.