Préstamos millonarios, ganado sin rastros y una empresa con poca actividad: las sospechas que salpican a la exesposa de Eddie Jara

La fiscala Yeimy Adle explicó los motivos por los que Karina Estefana Otazú Fleitas, exesposa del extitular de Petróleos Paraguayos (Petropar), Eddie Jara, fue imputada por presunto lavado de activos. Según la representante del Ministerio Público, Otazú habría tenido múltiples intervenciones económicas dentro del circuito de dinero sometido a investigación, entre ellas movimientos en una cuenta bancaria conjunta con Jara, donde se registraron depósitos en efectivo cuyo origen no habría sido debidamente justificado.

Entre las operaciones observadas, la Fiscalía mencionó un préstamo de G. 600 millones en efectivo a un particular, respaldado por un pagaré a nombre de Otazú, aunque, según la hipótesis fiscal, el dinero habría sido entregado por Jara. También se investiga un préstamo de G. 890 millones que habría sido cancelado en 12 cuotas de aproximadamente G. 77 millones, pese a que el salario mensual del entonces titular de Petropar rondaba los G. 40 millones. De acuerdo con Adle, los fondos se habrían destinado a la compra de ganado, pero durante las verificaciones no se encontraron los animales ni las guías de traslado correspondientes.

Otro punto que llamó la atención de los investigadores es la actividad comercial de una empresa de eventos vinculada a Otazú. Según los registros declarados ante la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), la firma habría realizado apenas dos eventos durante el periodo analizado. La fiscala sostuvo que estas operaciones y otras intervenciones económicas motivaron la imputación por presunto lavado de activos. Las sospechas deberán ser esclarecidas durante el proceso judicial y no constituyen, por sí mismas, una declaración de culpabilidad.