Pedro Alliana asumió oficialmente este viernes la Presidencia de la República, tras prestar juramento ante el Congreso Nacional en reemplazo de Santiago Peña, destituido por el Senado en un juicio político por presunto mal desempeño de sus funciones. En su primer discurso como jefe de Estado, el ahora mandatario reconoció el difícil momento que atraviesa el país y puso especial énfasis en la necesidad de atender la crisis financiera vinculada a Ueno Bank y garantizar la devolución de los ahorros a los afectados.
“Ordeno que se tomen acciones inmediatas para resarcir a los ahorristas”, expresó, al exigir resultados concretos y priorizar a los sectores más vulnerables.
Durante su mensaje, Alliana también anunció un cambio en las prioridades de gestión y sostuvo que su Gobierno estará concentrado en atender las necesidades internas del Paraguay. Adelantó que reducirá los viajes al exterior, salvo situaciones impostergables, y exigirá a sus ministros mayor presencia en el territorio y rendición de cuentas. Asimismo, anunció el envío de un proyecto de ley al Congreso para recortar gastos superfluos y redireccionar esos recursos hacia sectores vulnerables.
El nuevo presidente también se comprometió a mantener una política de apertura frente a las auditorías y los organismos de control, al tiempo de señalar que la salud pública y los servicios esenciales serán prioridades de su administración.
Alliana aseguró que supervisará personalmente el funcionamiento de las instituciones y reclamó que las inversiones estatales se traduzcan en atención digna, medicamentos disponibles y respuestas concretas para la ciudadanía.
Su mandato se extenderá hasta agosto de 2028, en un escenario marcado por la crisis política, financiera e institucional que derivó en la salida de Peña.