Biden llamó a los mandatarios del continente a “trabajar juntos para demostrar el poder de la democracia”

Los líderes de los países invitados a la Cumbre de las Américas en Los Ángeles, Estados Unidos, mantuvieron este jueves su primera reunión plenaria.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, inauguró la sesión con un discurso donde llamó a los mandatarios del continente a “trabajar juntos para demostrar el poder de la democracia”. Afirmó que “América siempre será una prioridad para Estados Unidos” y aseguró que las propuestas de su Gobierno para las Américas están “a años luz” de las que hizo su predecesor, Donald Trump (2017-2021).

Como hizo en su discurso en la inauguración de la cumbre el miércoles, Biden volvió a centrar su alocución en la idea de que el continente americano debería ser la “región más democrática” del mundo. También reconoció que los desafíos que enfrentan las Américas han cambiado en la última década, desde que él era vicepresidente estadounidense y el entonces mandatario Barack Obama le pidió encargarse de la relación con Latinoamérica. “Nuestras políticas y nuestras soluciones también tienen que cambiar”, apuntó.

Luego, Biden asistió atento al discurso del primer ministro de Belice, John Briceño, quien tachó de “inexcusable” que Estados Unidos no haya invitado a la cumbre a Cuba, Venezuela y Nicaragua. “Es incomprensible que aislemos a países de las Américas que han aportado un fuerte liderazgo y han contribuido en el hemisferio en asuntos críticos de nuestros tiempos”, subrayó. Los países de la Comunidad del Caribe (Caricom), dirigida actualmente por Briceño, dudaron hasta el último momento si boicotear la cumbre en protesta por las ausencias de Cuba y Venezuela.

Alberto Fernández, presidente de Argentina, también cuestionó que los régimenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua no hayan sido invitados a esta cumbre. “Lamento que no hayamos podido estar presentes todos los que deberíamos estar en este espacio tan propicio para el debate”, dijo, en clara referencia a las tres naciones que fueron excluidas por no cumplir con los estándares más básicos de una democracia. “Definitivamente hubiésemos querido otra Cumbre de las Américas. El silencio de los ausentes nos interpela. Para que esto no vuelva a suceder, quisiera dejar sentado para el futuro que el hecho de ser país anfitrión de la cumbre no otorga la capacidad de imponer un ‘derecho de admisión’ sobre los países miembros del continente”, declaró.

Por su parte, el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, instó a todos los países americanos a combatir el crimen organizado y puso como ejemplo la colaboración entre Bogotá y Asunción para arrestar a los presuntos responsables del asesinato del fiscal Marcelo Pecci. “Hago un llamado en este foro a defender el estado de derecho, no dar tregua a la delincuencia organizada, que pretende ocupar espacios que solo corresponden a representantes de la voluntad popular”, dijo, y defendió que el crimen organizado “es transnacional”, por lo que “la repuesta también debe serlo”.

Laurentino Cortizo, presidente de Panamá, declaró que los temas propuestos en la Cumbre son factores claves para el desarrollo de las naciones. “El compromiso es concretar lo que se acuerde aquí”, advirtió.

Y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, señaló que en la región hay países “que siguen desmoronándose debido a las inequidades”.

Al cierre de la sesión, después de que los dirigentes de Argentina y Belice lo criticaran abiertamente por no invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua, el mandatario estadounidense Joe Biden estimó que hay unidad en esta Cumbre de las Américas. “A pesar de algunos desacuerdos relacionados con la participación, en los asuntos sustanciales lo que escuché fue casi unidad y uniformidad”, dijo Biden.

A lo largo de la cumbre está previsto que los gobernantes adopten proyectos de compromiso, sobre los que vienen trabajando desde hace meses, sobre cinco áreas: la gobernanza democrática, la salud y la resiliencia, el cambio climático y la sostenibilidad ambiental, la transición a la energía limpia y la transformación digital. Además se aprobará la llamada Declaración de los Ángeles sobre Migración, un fenómeno imparable. Y mientras los dirigentes debaten, miles de migrantes irregulares avanzan por México hacia Estados Unidos.

El mandatario estadounidense también planea anunciar una nueva alianza para ayudar a reconstruir las economías de América Latina y el Caribe, que resultaron fuertemente golpeadas durante la pandemia de coronavirus.

Este jueves, en una reunión con los miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom) en el marco de la cumbre, Biden anunció un plan de financiación para impulsar la transición hacia las energías limpias en las naciones caribeñas, muy afectadas por la crisis climática. “Ustedes tienen una importancia crucial para nosotros en todos los sentidos, y espero que nosotros seamos importantes para ustedes”, dijo el mandatario estadounidense, y confió en que haya una forma de “deshacer parte del daño que se hizo en los últimos cuatro años”, en alusión al mandato de Donald Trump (2017-2021), cuando -dijo- “las relaciones” con los países caribeños “no se tomaron muy en serio”.
Fuente: Infobae.com