Se trata del proyecto de ley que propone delimitar el uso obligatorio del casco integral envolvente en zonas urbanas.
La propuesta de normativa es impulsada por el legislador Yamyl Esgaib y busca establecer restricciones específicas para quienes se desplazan en motocicletas, ciclomotores, triciclones y cuatriciclones en Asunción, el área metropolitana y las capitales departamentales.
El documento plantea que el uso del casco integral envolvente (que cubre orejas, cuello superior y barbilla), quedará limitado exclusivamente a actividades deportivas o recreativas supervisadas, y a conductores debidamente individualizados por la Policía Nacional, la Patrulla Caminera o la Policía Municipal.
Para la circulación cotidiana en ciudades, el proyecto permite únicamente el uso de cascos que no sean integrales; es decir, aquellos que posibiliten la visualización del rostro de los ocupantes y cuenten con los adhesivos de identificación correspondientes.
La propuesta incorpora un mecanismo de control estricto: los vehículos cuyos ocupantes infrinjan estas reglas podrán ser retenidos preventivamente hasta la plena identificación del usuario.
Las sanciones previstas oscilan entre 5 y 10 jornales mínimos diarios, adicionales a las multas ya establecidas en la Ley de Tránsito.
La fiscalización y aplicación de estas medidas estaría a cargo de la Policía Nacional, la Patrulla Caminera y las municipalidades, según corresponda.
En su exposición de motivos, el diputado Esgaib reconoce que la Ley Nº 5016/14 – Nacional de Tránsito y Seguridad Vial, ya regula el uso del casco, pero sostiene que existe un vacío en la definición de formas y materiales.
Admite que el casco integral es el más seguro para prevenir lesiones en accidentes de ruta, pero pone foco en “la alta tasa de inseguridad” vinculada a los moto-asaltantes, popularmente conocidos como “motochorros”.
El legislador afirma que la normativa actual permite que los delincuentes utilicen el casco integral como una “máscara legal” para ocultar sus rostros, lo que genera olas de asaltos, muchas veces con derivaciones fatales, y dificulta enormemente la labor de identificación por parte de la Policía Nacional.
“La necesidad más urgente es fortalecer la seguridad ciudadana y disminuir las posibilidades de asaltos. La prohibición del casco integral en zonas urbanas contribuirá directamente al control e identificación de los motociclistas”, considera el proyectista. Fuente: Diputados