Senadora advierte sobre posible expulsión de 400 médicos extranjeros

La senadora Esperanza Martínez (Partido Participación Ciudadana) expresó preocupación por el impacto de la reciente modificación de la Ley de la Función Pública. Según la legisladora, la exigencia de nacionalidad paraguaya para contratos y nombramientos pone en riesgo la permanencia de unos 400 médicos extranjeros que hoy están cumpliendo funciones en diversos puntos del sistema de salud pública.

La senadora calificó la situación como una «contingencia catastrófica» que nace de leyes aprobadas sin el debido debate. «Me hablaron inicialmente de 200 médicos, pero las cifras ya suben a 400 profesionales de Brasil, Argentina, Cuba, Corea, Alemania y otros 15 países. Son personas que están hace años en el sistema y a quienes ahora se les exige un trámite de nacionalidad que es imposible completar en un mes», expresó Martínez ante los periodistas.

Uno de los puntos más críticos señalados por la legisladora fue el impacto internacional y educativo. Martínez recordó que Paraguay envía a miles de jóvenes al exterior a través de programas como BECAL, donde estos reciben becas y contratos de los países receptores.

«Si nosotros hoy les decimos a los médicos extranjeros ‘váyanse’, nos exponemos a que otros países apliquen la misma reciprocidad con los paraguayos que están estudiando fuera. Estamos rompiendo conductas colectivas ya acordadas, incluso dentro del MERCOSUR», advirtió.

La senadora fue tajante al señalar la injusticia administrativa que representa la medida: «No podemos aplicar una medida de forma retroactiva. Si estos profesionales entraron por concurso, si fueron admitidos y hoy están cobrando un salario, no podemos decirles de un día para otro que la ley les prohíbe lo que el propio concurso permitió».

Martínez anunció que llevará este reclamo directamente a la mesa de trabajo sobre el Reglamento de la Residencia Médica, que se desarrollará esta tarde a las 14:00 horas en el Ministerio de Salud.

«En este país faltan profesionales. Sacar a 400 médicos de un sistema ya deficitario produciría un despelote fenomenal. Siempre nos sentamos a buscar soluciones bajo crisis, bajo la catástrofe; es momento de plantear una salida inmediata antes de que estas personas sufran un daño irreparable y el sistema colapse», concluyó.