Con el fin de unificar criterios legislativos y dignificar el ingreso de los trabajadores, la senadora Esperanza Martínez (Partido Participación Ciudadana) anunció la integración de su proyecto de reforma del salario mínimo con la propuesta de su colega Yolanda Paredes. La iniciativa busca transformar la fórmula de reajuste salarial, pasando de un sistema basado únicamente en la inflación general a uno que contemple la realidad económica y el crecimiento real del país.
La senadora Martínez explicó que la nueva fórmula propuesta se asienta sobre tres pilares fundamentales: inflación, productividad y corrección de brecha histórica. El proyecto plantea que, al momento de evaluar el aumento, se compare el índice de consumo general con el índice de precios de alimentos —que es el que más golpea a los hogares— y se elija siempre el que haya registrado el incremento mayor. Además, se pretende incorporar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y la productividad como un componente con un peso del 60% en el cálculo final.
«El Gobierno se jacta de un crecimiento económico importante, pero la pregunta es por qué ese crecimiento no se traduce en un mejor poder adquisitivo. El ingreso que genera el trabajador, unido al capital y la tecnología, es lo que hace crecer el PIB; si crece la productividad, debe crecer la capacidad adquisitiva de las personas», sentenció la legisladora. Asimismo, el proyecto contempla ir equiparando de forma gradual la brecha histórica que el salario mínimo ha arrastrado durante años.
Finalmente, la senadora informó que durante la semana se intensificará el tratamiento de los proyectos en las comisiones, especialmente en la de Industria y Comercio, donde se buscará dialogar con todos los sectores, incluyendo a las MiPymes. «Nadie puede negar que si hay productividad, esta debe ser retribuida a los trabajadores, que son quienes la producen. Si el crecimiento no está en la fórmula, el salario jamás reflejará la realidad económica del país», concluyó.