El senador del PDP cuestionó la opacidad en el manejo de millonarios recursos destinados a propaganda oficial y campañas de desprestigio en redes sociales, mientras el sistema de salud atraviesa una crisis.
El senador Rafael Filizzola (PDP) presentó un pedido de informes ante el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) con el objetivo de transparentar el uso de fondos estatales en la comunicación gubernamental. El legislador denunció que el dinero público estaría siendo desviado para financiar campañas de desinformación, ataques con inteligencia artificial contra periodistas y la contratación de los denominados “urreros digitales”.
Según el legislador del Partido Democrático Progresista (PDP), existe una estructura que utiliza recursos de diversas fuentes, incluyendo agencias internacionales y las binacionales Itaipú y Yacyretá, para sostener una maquinaria de propaganda partidaria en lugar de publicidad institucional de interés público.
Filizzola fue tajante al diferenciar la publicidad necesaria de la propaganda política pagada por el contribuyente.
“El Estado no tiene que hacer propaganda. ¿Por qué el Estado va a hacer propaganda? ¿Por qué vamos a estar pagando propaganda? Publicidad, sí. Dar a conocer cuestiones de interés público, por ejemplo, programas, innovaciones, nuevos derechos o campañas de promoción que necesite la gente. Pero ¿por qué propaganda? Que el partido haga propaganda de su gobierno, que pague el partido. ¿Por qué tenemos que pagar nosotros?”, remarcó.
Asimismo, calificó de «inverosímil» la justificación del MITIC sobre la participación de una firma extranjera en estas acciones. “Es escandaloso que el gobierno esté pagando ‘urreros digitales’ a través de una empresa, y encima digan que es una empresa colombiana que está feliz y asombrada por el éxito del gobierno paraguayo. Eso es inverosímil. Encima los del Mitic nos toman por estúpidos”, arremetió el legislador progresista.
RELEVANCIA PENAL. El senador advirtió que la utilización de estos fondos para perseguir voces críticas podría derivar en investigaciones fiscales.
“Es lesión de confianza si se está usando dinero público para hacer campaña sucia. Ya está mal que usen dinero público de manera opaca, porque ni siquiera es transparente y se hace a través de otras empresas, sin que sepamos cuál es el flujo del dinero”, sostuvo durante la entrevista.
Para Filizzola, la gravedad aumenta cuando el objetivo es el ataque personal. “Ya está mal que lo usen para propaganda, para alabarse a sí mismos. Pero peor aún es que lo utilicen para perseguir a personas críticas del gobierno, periodistas y activistas sociales. Es un escándalo”, subrayó.
Finalmente, el senador progresista contrastó la millonaria inversión en comunicación con la precariedad de los servicios básicos.
“La gente que muere en urgencias porque no hay medicamentos, y ellos están pagando millones de dólares, o decenas de millones, según otras versiones en campañas publicitarias para hacerse autobombo. Es indignante. Es algo que no tiene explicación, no tiene nombre”, concluyó Filizzola.