El presidente Santiago Peña encabezó una reunión del Consejo de Defensa Nacional (Codena) y ordenó reforzar de inmediato la presencia de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en Canindeyú, luego del sangriento ataque contra la Comisaría de Naranjito que dejó dos agentes policiales y un civil fallecidos. La decisión busca reorganizar la estrategia de seguridad en una de las zonas más golpeadas por la acción de grupos criminales.
Tras el encuentro, el mandatario anunció que instruyó a las fuerzas de seguridad a redoblar las operaciones y ejecutar una reorganización estratégica en el departamento. «He instruido a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional a redoblar de inmediato las operaciones y aplicar una reorganización estratégica en Canindeyú», afirmó Peña, quien también expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas.
El atentado volvió a poner bajo la lupa la capacidad del Estado para enfrentar a las organizaciones criminales que operan en el norte del país. En ese contexto, Peña lanzó un mensaje de firmeza al asegurar que su Gobierno no dará tregua a estos grupos. «Vamos a perseguirlas con toda la fuerza del Estado hasta neutralizar sus acciones», sostuvo, mientras las autoridades analizan nuevas medidas para recuperar el control y reforzar la seguridad en la zona.