La exsenadora Kattya González afirmó que su caso debe sentar un precedente para evitar que el abuso de poder se convierta en una herramienta para silenciar voces críticas en Paraguay. Sus declaraciones se dieron durante una conferencia de prensa en la que Codehupy anunció la presentación de su caso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
González sostuvo que su lucha trasciende su situación personal y está vinculada con el respeto a la voluntad popular y la vigencia de las garantías democráticas. En ese sentido, señaló que Paraguay solo podrá avanzar con seguridad jurídica y una Justicia independiente, oportuna y restaurativa.
La exlegisladora afirmó además que su caso representa a otras personas que, según manifestó, fueron víctimas de injusticias, entre ellas afectados por las denominadas “mafias de los pagarés”. También cuestionó a ministros de la Corte Suprema de Justicia, a quienes acusó de alinearse con el poder político.
González justificó la decisión de recurrir a organismos internacionales ante lo que describió como un espacio cívico cada vez más cerrado y mayores restricciones para las organizaciones de la sociedad civil. Sostuvo que la instancia internacional busca no solo revisar su caso, sino contribuir a establecer límites frente a posibles abusos de poder.