Nakayama plantea elevar a US$ 20 millones el presupuesto para los bomberos: “Hoy viven como mendigos”

El senador Eduardo Nakayama convocó a una audiencia pública para analizar y debatir el proyecto de ley que establece un régimen de financiamiento y fortalecimiento institucional del Servicio Nacional de Bomberos de la República del Paraguay. La iniciativa busca garantizar recursos permanentes para un sector considerado clave en la atención de emergencias y el rescate de personas.

Durante el encuentro, Nakayama cuestionó que actualmente los bomberos cuenten con un presupuesto aproximado de US$ 3 millones, monto que, según sostuvo, resulta insuficiente para cubrir las necesidades operativas de un servicio que interviene diariamente en situaciones de extrema urgencia. En ese sentido, planteó elevar el financiamiento hasta US$ 20 millones, con el objetivo de dotar al sector de mayores recursos y capacidad de respuesta.

El legislador destacó especialmente el papel de los bomberos en los accidentes de tránsito. En numerosos siniestros, son ellos quienes llegan primero para rescatar a las víctimas que quedan atrapadas dentro de los vehículos, utilizando equipos especializados para liberarlas y permitir que puedan ser trasladadas a los hospitales. “Incluso antes que los médicos, están los bomberos”, sostuvo, al remarcar que muchas veces la vida de una persona depende de la rapidez y eficacia del rescate.

Nakayama también resaltó la labor de los bomberos durante los grandes incendios forestales registrados en la región Occidental, particularmente en el Chaco, así como en distintos puntos de la Región Oriental. Criticó que, pese a la magnitud de estas tareas, los bomberos continúen recurriendo a colectas y pedidos de colaboración en los semáforos para sostener sus operaciones.

“Hoy los bomberos viven como mendigos, pidiendo monedas en los semáforos”, manifestó el senador, al defender la necesidad de establecer un mecanismo de financiamiento que permita garantizar la sostenibilidad del servicio. La propuesta busca que quienes arriesgan sus vidas para salvar a otros cuenten con los recursos y equipamientos necesarios para cumplir su función.