La Comisión Bicameral de Presupuesto quedó oficialmente instalada este lunes para iniciar el estudio del proyecto de PGN 2027, en un escenario marcado por reclamos salariales, necesidades de salud, educación y las restricciones fiscales que enfrenta el Gobierno. La instancia estará presidida por la diputada Cristina Villalba, mientras que el senador Silvio Ovelar ocupará la vicepresidencia. Como relatores fueron designados el senador Natalicio Chase y el diputado Federico Franco Alfaro.
La comisión tiene una composición de 25 senadores y 26 diputados titulares, además de 11 suplentes. Entre los senadores que tendrán participación en el análisis se encuentran Arnaldo Samaniego, Javier Zacarías Irún, Antonio Barrios, Patrick Kemper, Lizarella Valiente, Dionisio Amarilla, Salyn Buzarquis, Celeste Amarilla, Esperanza Martínez, Líder Amarilla, Blanca Ovelar y José Oviedo, entre otros. Por Diputados, además de Villalba y Franco Alfaro, integran la instancia Bettina Aguilera, Esteban Samaniego, Miguel Del Puerto, Yamil Esgaib, Hugo Meza, Daniel Centurión, Mauricio Espínola, Dalia Estigarribia, Rodrigo Blanco, Rubén Rubín y Patricia Zena, entre los 26 titulares.
El ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, presentó ante la Bicameral los principales números del proyecto, que asciende a G. 166,3 billones (USD 25.700 millones), un incremento del 11,2% respecto al presupuesto vigente. Del total, G. 87,9 billones corresponden a la Administración Central y G. 78,4 billones a las entidades descentralizadas. Lovera advirtió que se trata de un presupuesto “desafiante”, condicionado entre otros factores por la apreciación del guaraní frente al dólar y la necesidad de establecer prioridades.
La discusión tendrá como uno de sus principales focos Salud Pública, especialmente ante el conflicto salarial con los médicos. Villalba ya había adelantado que los reclamos del sector serían abordados como una prioridad durante el estudio presupuestario y que también se analizarían áreas como obras públicas, programas sociales y seguridad. Con el PGN en manos del Congreso, la Bicameral deberá ahora definir si acompaña las prioridades del Ejecutivo o introduce modificaciones para atender los pedidos de distintos sectores, en un presupuesto que contempla además un déficit fiscal del 3,9% del PIB y que será sometido posteriormente a consideración de ambas cámaras.