La ANR llega a sus 139 años de vida política con el poder en las manos, pero con las internas más visibles que nunca. Mientras la dirigencia prepara los tradicionales actos por el aniversario, el Partido Colorado enfrenta el desgaste propio de gobernar, cuestionamientos dentro de sus propias filas y una disputa territorial clave con las municipales del 4 de octubre a la vuelta de la esquina.
El aniversario encuentra al partido gobernante intentando mostrar músculo y unidad, pero las diferencias entre los distintos sectores colorados siguen marcando el escenario. Honor Colorado y los sectores disidentes miden fuerzas, mientras dirigentes de la propia ANR cuestionan decisiones del Gobierno de Santiago Peña y reclaman mayor apertura política. La crisis médica, las discusiones presupuestarias y el malestar ciudadano también ponen a prueba la capacidad del oficialismo para ordenar su tropa.
Los actos previstos en el Panteón Nacional de los Héroes y posteriormente en la Junta de Gobierno servirán como postal institucional de un partido que lleva décadas disputando y ejerciendo el poder. Pero detrás de las ofrendas y los discursos de unidad aparece la verdadera pulseada: quién tendrá el control del coloradismo después de las municipales y cómo llegará la ANR a las próximas elecciones nacionales. A 139 años de su fundación, el Partido Colorado festeja, pero también enfrenta una interna que promete seguir calentando el tablero político.