Soledad Núñez asumirá la Intendencia de Asunción para el periodo 2026-2031, pero lo hará frente a un escenario político marcado por la mayoría colorada en la Junta Municipal. De acuerdo con los resultados preliminares, la oposición logró quedarse con la Intendencia, mientras que la Asociación Nacional Republicana (ANR) mantuvo 15 de las 24 bancas del legislativo municipal, equivalente al 62,5% de la Junta.
La nueva composición quedó distribuida con 15 concejales de la ANR, seis de la Alianza Unidos por Asunción y tres del PLRA. Los colorados mantienen así la misma cantidad de escaños que obtuvieron en las elecciones municipales anteriores, mientras que los sectores opositores suman nueve representantes en total.
El escenario plantea uno de los principales desafíos políticos para la futura administración de Núñez: deberá construir acuerdos con una Junta en la que no cuenta con mayoría propia. Para avanzar con iniciativas que requieran respaldo del legislativo municipal, la intendenta electa necesitará articular con los diferentes bloques opositores y, eventualmente, negociar con sectores colorados.
Durante la campaña, Núñez ya había advertido sobre la importancia de la conformación de la Junta y había pedido a la ciudadanía acompañar su candidatura con concejales que respaldaran su proyecto. Incluso había planteado como objetivo alcanzar 13 representantes, con el argumento de que una mayor representación permitiría acompañar las transformaciones que pretendía implementar en la Municipalidad.
Ahora, el resultado electoral abre una nueva etapa para Asunción: la oposición recupera la Intendencia, pero el Partido Colorado conserva el control de la Junta Municipal. La capacidad de negociación, los acuerdos políticos y la relación entre Núñez y los 24 concejales serán determinantes para la gobernabilidad de la capital durante los próximos cinco años.