El Ministerio Público imputó al exdirector de Inteligencia Penitenciaria y solicitó su prisión preventiva en el marco de la investigación por la fuga de dos internos del Centro Penitenciario de Reinserción Social “Martín Mendoza”, de Emboscada. Los fiscales Fabiola Sosa, de la Fiscalía Zonal de Emboscada, y Rubén Romero, de Piribebuy, atribuyen al exfuncionario la presunta comisión del hecho punible de frustración de la persecución y ejecución penal.
Según los elementos reunidos durante la investigación, el exdirector presuntamente habría ordenado al jefe de seguridad del establecimiento retirar teléfonos celulares del recinto antes de que se comunicara oficialmente al Ministerio Público la fuga de los dos internos. Esta supuesta instrucción es uno de los puntos centrales de las diligencias fiscales para determinar si existieron acciones destinadas a obstaculizar el esclarecimiento de lo ocurrido.
De acuerdo con los datos investigados, los dispositivos electrónicos pertenecerían a personas privadas de libertad que estarían vinculadas a hechos punibles relacionados con el crimen organizado. La Fiscalía busca establecer las circunstancias en que se produjo el retiro de los aparatos y determinar si la actuación atribuida al exfuncionario tuvo incidencia en la investigación sobre la evasión.
Con la imputación y el pedido de prisión preventiva, el Ministerio Público avanza en la búsqueda de eventuales responsabilidades por los hechos registrados en el penal de Emboscada. La solicitud de prisión deberá ser analizada por el juzgado competente, mientras continúa la investigación para esclarecer la fuga y las presuntas irregularidades posteriores.