El viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel, presentó su renuncia en medio del escándalo por las presuntas irregularidades detectadas en la Penitenciaría Martín Mendoza de Emboscada. El caso puso bajo la lupa los mecanismos de control y seguridad del sistema penitenciario, luego de la fuga de dos reclusos y la revelación de posibles privilegios otorgados a internos sin las autorizaciones correspondientes.
Maciel reconoció que existen irregularidades dentro de las cárceles y advirtió que la posible complicidad de funcionarios y autoridades dificulta los controles. Entre los hechos investigados figura la ubicación de siete reclusos en un sector penitenciario sin autorización ni comunicación a las instancias superiores, situación que despertó sospechas sobre el funcionamiento de los procedimientos internos.
Las investigaciones también apuntan a posibles fallas en las requisas y rondas de vigilancia, además de la presencia de objetos prohibidos dentro del establecimiento. Entre los elementos reportados figuran teléfonos celulares y otros dispositivos que habrían sido retirados por un funcionario tras conocerse la fuga. La Fiscalía busca determinar si hubo negligencia o participación deliberada de personal penitenciario.
La salida de Maciel se produjo en medio de los cuestionamientos al manejo de la crisis. El entonces viceministro sostuvo que su decisión también buscaba evitar conflictos de intereses y cuestionamientos relacionados con la defensa de una persona privada de libertad por parte de su hermano. Ahora, la investigación deberá establecer quiénes permitieron las presuntas irregularidades y si existió una red de complicidad dentro de la penitenciaría.