La senadora Celeste Amarilla expresó dudas sobre la continuidad de Camilo Benítez al frente de la Contraloría General de la República y cuestionó su independencia en el desempeño de sus funciones. La legisladora sostuvo que el titular del órgano de control fue perdiendo autonomía y acercándose a las posiciones del Gobierno.
Amarilla afirmó que la función del contralor es ejercer un control riguroso sobre la administración pública y no actuar con subordinación al Poder Ejecutivo. En ese sentido, lamentó que Benítez haya quedado vinculado a determinadas controversias y consideró que se apartó del rol institucional que debe caracterizar a la Contraloría.
La parlamentaria también recordó que históricamente existió un consenso político para que la máxima autoridad de la Contraloría mantuviera una posición independiente frente al gobierno de turno, con el objetivo de garantizar un efectivo control de la gestión pública.