Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia ayer lunes y dejó, hasta el momento, un saldo de 132 personas fallecidas y más de 570 heridas, mientras los equipos de emergencia continúan con las tareas de rescate y búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. El fuerte movimiento provocó daños en viviendas, hospitales, escuelas, carreteras y otras infraestructuras.
Las mayores afectaciones se concentran en zonas del occidente y centro del país, donde continúan las labores de remoción de escombros y asistencia a las comunidades afectadas. El Gobierno declaró el desastre y activó un Puesto de Mando Unificado para coordinar el despliegue de equipos de rescate, maquinaria y recursos de emergencia.
El presidente Abelardo de la Espriella canceló su agenda para supervisar la respuesta estatal y aseguró que el Gobierno está presente en las zonas golpeadas. “Colombia está unida y saldremos adelante juntos”, afirmó el mandatario, mientras las autoridades mantienen las operaciones de emergencia y evaluación de daños.