Pirabyte, de Ciudad del Este, se quedó con el primer puesto gracias a un centro de acopio inteligente que combina robótica e inteligencia artificial. Tesa Bot, de Itauguá, obtuvo el segundo lugar con unas gafas para personas con discapacidad visual, mientras que HydroGow, de J. A. Saldívar, completó el podio con un invernadero hidropónico automatizado.
La innovación y la tecnología fueron protagonistas de una nueva edición de “Innovabot, robots para el emprendimiento”, concurso de robótica impulsado por la Fundación Paraguaya, que reunió a 35 equipos de jóvenes de diferentes localidades del país. La competencia se desarrolló en las instalaciones del American School of Asunción (ASA) y tuvo como eje la creación de soluciones tecnológicas capaces de responder a necesidades concretas de los emprendimientos. Los 35 equipos confirmados participaron de la jornada sin registrar deserciones, reflejando el compromiso de los participantes con el desafío.
El concurso planteó a los jóvenes el reto de identificar tareas manuales o repetitivas que pudieran ser optimizadas mediante la automatización, poniendo a prueba sus conocimientos de robótica y programación, además de la creatividad, el trabajo en equipo y la capacidad para resolver problemas. Durante la jornada, los equipos presentaron y demostraron sus proyectos ante un jurado, que tuvo una exigente tarea de evaluación debido a la variedad y al nivel de las propuestas desarrolladas.
Tras las deliberaciones, el primer lugar fue para Pirabyte, de Ciudad del Este, con su proyecto denominado Ecopago, un centro de acopio inteligente que integra robótica, inteligencia artificial y tecnología para optimizar la gestión de materiales reciclables. El equipo se destacó por presentar una propuesta orientada a convertir la innovación tecnológica en una herramienta aplicable a una necesidad concreta, incorporando además un componente de confianza en el funcionamiento del sistema.
El segundo puesto correspondió a Tesa Bot, de Itauguá, que presentó unas gafas destinadas a personas con discapacidad visual. El proyecto utiliza un sistema de sensores pensado para facilitar la movilidad y brindar mayor independencia a sus usuarios. La propuesta puso el foco en el uso de la tecnología como herramienta para atender necesidades sociales y mejorar la autonomía de las personas.
El tercer lugar fue para HydroGow, de J. A. Saldívar, con un proyecto de invernadero hidropónico automatizado, controlado mediante una aplicación. La iniciativa combina tecnología, sostenibilidad, energías renovables y educación científica, con el objetivo de demostrar cómo la automatización puede contribuir a optimizar los procesos productivos y, al mismo tiempo, generar espacios de aprendizaje.
La edición 2026 de Innovabot permitió poner en escena proyectos que combinan robótica, programación, inteligencia artificial, sostenibilidad y espíritu emprendedor, demostrando la capacidad de los jóvenes para transformar problemas cotidianos en oportunidades de innovación. Desde la Fundación Paraguaya destacaron el valor de este tipo de iniciativas para desarrollar habilidades prácticas y promover una formación basada en el concepto de “aprender haciendo”, acercando a los estudiantes a la creación de soluciones para desafíos reales.