La presidenta de la Comisión de Familia, Niñez, Adolescencia y Juventud del Senado sostuvo que el fallecimiento de un niño de ocho años en Caaguazú no puede justificarse como una práctica cultural y pidió reforzar la protección de los menores.
La senadora Lizarella Valiente, presidenta de la Comisión de Familia, Niñez, Adolescencia y Juventud de la Cámara de Senadores, expresó su preocupación por el fallecimiento de un niño de ocho años que se desempeñaba como «guaino» en el departamento de Caaguazú y pidió que el caso sea esclarecido por las autoridades.
Durante la sesión ordinaria del Senado, la legisladora sostuvo que ninguna práctica puede justificar la exposición de un menor a situaciones que pongan en riesgo su integridad.
«Un niño no es un objeto para satisfacer los deseos de adultos ludópatas; esto no puede ser un hecho de tono cultural», manifestó ante el Pleno.
Valiente afirmó que el Estado debe garantizar la protección integral de niños, niñas y adolescentes y señaló que el caso obliga a reflexionar sobre la responsabilidad de las instituciones encargadas de velar por sus derechos.
La senadora instó a que el Ministerio Público y los organismos competentes investiguen las circunstancias en que ocurrió el hecho y determinen las responsabilidades correspondientes.
El caso generó repercusiones en el Senado al poner nuevamente en debate la protección de la niñez, el trabajo infantil y la participación de menores en actividades consideradas de riesgo.