La senadora Celeste Amarilla endureció este martes su postura tras la controversia internacional generada por sus declaraciones contra el futbolista francés Kylian Mbappé. En una conferencia de prensa, la legisladora reconoció que publicó sus primeros mensajes «con la sangre hirviendo» luego de la eliminación de la Albirroja en el Mundial 2026 y confirmó que eliminó las expresiones de contenido racista de sus redes sociales. Sin embargo, sostuvo que no ofrecerá disculpas al delantero francés y afirmó que es Mbappé quien debería retractarse por haberla calificado de «mujer despreciable e indigna», expresiones que consideró una forma de violencia política y de género.
Durante su intervención, Amarilla también cuestionó a dirigentes del fútbol internacional. La senadora lanzó críticas contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y contra el titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Alejandro Domínguez. Asimismo, afirmó —sin presentar pruebas durante la conferencia— que existieron gestiones políticas para presionar al Gobierno paraguayo tras la polémica y criticó al presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison, por no pronunciarse públicamente en defensa de la selección paraguaya.
La legisladora aseguró que no le preocupan las eventuales acciones legales anunciadas por la Federación Francesa de Fútbol ni las repercusiones diplomáticas derivadas del caso. «No le tengo miedo a la FIFA ni a Macron», expresó, al tiempo de reivindicar su fuero parlamentario y señalar que continuará ejerciendo su derecho a expresar sus opiniones y a defender, según manifestó, a los ciudadanos paraguayos cuando lo considere necesario. Sus declaraciones se producen en medio de una creciente repercusión internacional y de los cuestionamientos recibidos por distintos sectores políticos e institucionales.