La senadora Esperanza Martínez instó a reabrir el debate sobre la ley contra toda forma de discriminación, iniciativa que, según afirmó, permanece sin tratamiento desde hace más de dos décadas. La legisladora sostuvo que algunos sectores se escandalizan por hechos recientes, pero al mismo tiempo impiden avanzar en normas destinadas a proteger los derechos de las personas.
Martínez cuestionó que la discriminación sea justificada bajo el argumento de la libertad de expresión y advirtió que tampoco debe utilizarse la lucha contra este problema con fines de revancha política. En ese sentido, afirmó que el racismo, la discriminación por condición social, género, orientación sexual o etnia tienen un mismo origen y representan expresiones de intolerancia que deben ser enfrentadas desde el Estado y la sociedad.
La senadora también pidió un debate serio sobre la violencia y el papel que desempeñan la política y los medios de comunicación en la construcción del discurso público. Finalmente, sostuvo que «el odio no es libertad de expresión» y advirtió que la política no puede reducirse a una búsqueda de notoriedad en las redes sociales, sino que debe enfocarse en promover el respeto y la convivencia democrática.