Los fiscales Cristhian Ortiz, Samara Lesme y César Sosa, bajo la coordinación de la fiscal Ingrid Cubilla, todos integrantes de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico y Crimen Organizado ejecutaron ayer lunes tres allanamientos simultáneos, además de una diligencia de secuestro, apertura y examen intrusivo de una carga de importación internacional que se encontraba bajo monitoreo en el marco de la investigación denominada “AIRBOX”.
Los antecedentes refieren que una carga de importación procedente de los Estados Unidos ingresó al país consignando como mercadería declarada “esculturas”, figurando como consignataria una institución educativa vinculada al ámbito artístico.
Sin embargo, tareas de inteligencia e investigación permitieron vincular dicha guía aérea con una pesquisa en curso, identificándose a dos ciudadanos paraguayos que habrían sido los verdaderos destinatarios de la carga una vez concluidos los trámites aduaneros correspondientes.
A partir de las informaciones obtenidas durante la investigación, el Ministerio Público gestionó y obtuvo autorización judicial para la aplicación de técnicas especiales de investigación, entre ellas la entrega vigilada de la carga, con el objetivo de identificar a la totalidad de las personas involucradas en la operación y profundizar la obtención de elementos probatorios sobre la estructura investigada. En ese contexto, la carga permaneció bajo estricto control y monitoreo de las autoridades competentes mientras se desarrollaban tareas de vigilancia y seguimiento sobre las personas identificadas como potenciales receptoras.
No obstante, durante el desarrollo de las diligencias surgieron obstáculos administrativos vinculados al consignatario declarado que impidieron la culminación del procedimiento de retiro de la carga en las condiciones inicialmente previstas. Ante esta situación, y siempre dentro del marco de las medidas especiales de investigación autorizadas judicialmente, el Ministerio Público solicitó al Juzgado Especializado el secuestro de la carga de importación, su apertura y examen intrusivo, así como la ejecución simultánea de allanamientos en los inmuebles identificados mediante las tareas de vigilancia y seguimiento.
Atendiendo las dimensiones y características de los bultos sometidos a verificación, fue requerida la constitución judicial en el lugar para la realización de la diligencia, solicitud que fue admitida por la jueza especializada en Crimen Organizado, Rosarito Montanía, quien encabezó el procedimiento de apertura y examen de la carga.
Como resultado de la inspección, se constató la existencia de 147,4 kilogramos de marihuana de alta concentración de THC, conocida comúnmente como hachís, ocultos en el interior de las cajas verificadas.
Asimismo, durante los allanamientos fueron aprehendidos los principales sospechosos y se incautaron evidencias de interés para la investigación, entre ellas dispositivos electrónicos, documentación, dinero en efectivo, balanzas y vehículos presuntamente vinculados a la operación investigada.
Igualmente, en uno de los inmuebles allanados fue detectada una estructura destinada al cultivo de cannabis bajo la modalidad indoor. En el lugar fueron observados varios plantines, sistemas de iluminación artificial, carpas especializadas y equipos utilizados para el cultivo y procesamiento de la sustancia, circunstancia que motivó igualmente la aprehensión del ocupante del inmueble.